Por qué elegir la región de Zadar?
Dalmacia: Zadar
Una región caracterizada por una auténtica inspiración divina
Y a pesar de haber sido llamada, aparentemente sin modestias, la tierra de la verdadera inspiración divina, la región de Zadar es realmente una zona de irrepetible belleza natural de lo que dan testimonio los numerosos parques nacionales que allí se pueden encontrar. Desde las montanas, lagos y cascadas, a través de canones, acantilados, cuevas y grutas hasta el azul profundo del mar en el que se dibujan las más preciosas islas con numerosos puertos apacibles y románticas plazas. ha sido siempre más fácil describir esta tierra con el pincel que con las palabras. Al lado del rítmico órgano marino - la maravilla arquitectónica del muelle de Zadar, desde el que según declaró en su momento Alfred Hitchock, se puede admirar el atardecer más bello del mundo, con un trozo de queso de la isla de Pag y con un vasito del célebre licor Maraschino elaborado con la guinda autóctona llamada maraska, con toda seguridad podrá disfrutar de las bendiciones ofrecidas por esta región y de los frutos de esta tierra de irrepetibles inspiraciones divinas.
Patrimonio natural
La parte septentrional de la costa dálmata con su principal centro urbano en la trimilenaria ciudad de Zadar también es conocida como la "puerta a los parques nacionales", ya que, debido a su posición geográfica única, literalmente da a cinco parques nacionales, que se pueden visitar desde la ciudad en excursiones de un sólo día. Paklenica, las cataratas del Krka, los lagos de Plitvice, Velebit septentrional y las islas de Kornati, cada uno por sí ofrecen bellezas que le asombrarán. Los canones de la Gran y Pequena Paklenica, con sus series de cataratas y rocas ideales para ascensión libre, son un verdadero reto para todos los amantes de la naturaleza y, en especial, para los escaladores. Forman parte de la flora y fauna de esta zona numerosas especies autóctonas, como el buitre leonado que usa este lugar como uno de sus dos hábitats croatas. Se encuentran numerosas cuevas y fascinantes fenómenos cársticos a lo largo de la cadena de cumbres montanosas que constituye el Parque Nacional de Velebit septentrional, la cordillera que la UNESCO ha declarado Reserva Mundial de Biosfera.
La naturaleza intacta de esta zona protegida, las especies vegetales y animales, las cuevas y grutas de su montana boscosa y las colinas a sus pies están en un contraste absoluto con la vista que se extiende desde sus alturas al encaje natural compuesto por las islas del Parque Nacional de Kornati. Existen 365 islas en el archipiélago de Zadar y 150 de ellas, de dimensión variable, forman parte del Parque Nacional de Kornati. La mayoría de las islas de este Parque son de rocas baldías, rodeadas de un mar de singular color azul y con altos penascos verticales que bruscamente se sumergen centenares de metros en las profundidades. Un verdadero paraíso náutico lleno de bahías, calas tranquilas y playas escondidas, éste es un lugar que ningún turista náutico que visite el Adriático debe omitir en su ruta, como tampoco lo deben hacer los Robinson Crusoe modernos en búsqueda de aislamiento y de una oportunidad de disfrutar de un litoral prístino y un mar cristalino.
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La parte boscosa de las islas Kornati constituye el Parque Natural de Tela¹æica, uno de los puertos naturales más seguros en todo el Adriático, que también ampara otro fenómeno natural, el lago salado Mir, cuyas aguas tienen una temperatura superior a la del mar que lo rodea. La vegetación mediterránea de suaves campos cársticos es el entorno natural de los muflones, así como un lugar de descanso y caza desde los tiempos romanos.
El lago Vransko y su reserva ornitológica es el mayor lago natural de Croacia. Se encuentra en la región de Zadar y, en algunas partes, se acerca a tan sólo 800 metros del mar. Aquí se encuentra también el único hábitat de garzas en el litoral croata. El lago tiene numerosas especies de peces de agua dulce y, teniendo en cuenta que sus aguas se mezclan con el mar, también se pueden encontrar anguilas en él. Los que visitan esta reserva pueden obtener un permiso de pesca para el lago y alquilar un bote de remos.
Los paisajes de esta región geográfica, desde lo alto de sus montanas hasta los valles y las islas, ofrecen, como pocos otros lugares, una oportunidad de disfrutar de vacaciones activas, organizadas a través de agencia o por uno mismo, aprovechando numerosas veredas al borde del mar y rutas para ciclistas de montana, practicando senderismo, parapente o espeleología.
Patrimonio cultural
Al igual que la naturaleza, también la cultura y la historia han sido generosas con la región turística de Zadar, habitada desde hace tres milenios. En las inmediaciones de Zadar se sitúa el pueblo de Nin, la más antigua sede real de Croacia y la localidad dónde surgió el estado croata. Zadar se convirtió en la capital de Dalmacia ya en el siglo VII d.C. y mantuvo ese estatus hasta el ano 1918. Las calles enlosadas de Zadar y su casco histórico albergan la iglesia de San Donato (s. IX), el más amplio foro romano del Adriático oriental, la iglesia de Santa Anastasia (Sveta Sto¹ija, s. XIII) y la iglesia de San Crisógono (Sveti Kr¹evan, s. XII). El espíritu y el ritmo de esta ciudad milenaria se pueden vivir de la mejor manera dando un paseo por Kalelarga, la amplia calle que cada visitante de esta localidad debe recorrer. La ciudad vive actualmente su segunda juventud, ya que se trata de la localidad que más invierte en infraestructura y obras municipales.
Una de estas obras, única en toda Europa, es el Órgano marino, una maravilla arquitectónica construida en la parte sumergida del paseo marítimo. Las corrientes y las olas pasan por tubos musicales debajo del agua creando un sonido espectacular, llamado la música del mar, que impregna la amplia zona del paseo marítimo. En menos de un ano, este órgano marino se ha convertido en el inevitable punto de encuentro para miles de visitantes de Zadar y de los alrededores. El famoso cineasta Alfred Hitchcock dijo que la más hermosa puesta de sol en todo el mundo se puede ver precisamente desde este lugar. Fue con esas palabras que describió la puesta de sol después de su visita a Zadar, un viaje que recordó durante toda su vida por el encuentro del sol poniente con el mar.
La región de Zadar, en concreto la pequena localidad de Nin, a 18 km de la ciudad, ha acogido durante 12 siglos la catedral más pequena del mundo, la iglesia de la Santa Cruz . Con tan sólo 36 pasos de longitud, la pequena iglesia de Nin fue construida tomando en cuenta las posiciones del sol durante el ano, de modo que sirve también como reloj y calendario, además de lugar destinado a la oración.
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